miércoles, 16 de abril de 2025

El momento de mi concepción


EL MOMENTO DE MI CONCEPCIÓN



Dedicado a mis padres

Luz María Fajardo Magdaleno

Julio Soto Cabello


Dedicado a mi padre del cielo

Dios


Dedicado a mi mismo

Porque soy padre de un niño más maravilloso que yo.



AGRADECIMIENTOS


Agradezco a Dios por el maravilloso Don de la Vida.


Agradezco y envío amor para cada momento de mi vida.



EL MOMENTO DE MI CONCEPCIÓN


CESAR AUGUSTO SOTO FAJARDO


Desconozco como se conocieron mis padres.


Mi mamá fue egresada de la UNAM como Q.F.B. Químico Farmacobiólogo. Se enfermó del corazón desde ese entonces.


Seguramente estuve en el pensamiento de Dios, mucho antes de nacer, porque mi mamá no podía tener hijos, y aún así se arriesgó.


Mi concepción fue dolorosa, siento que había rechazo. Siento como si mi padre no quería tener hijos.


No sé por qué estuvo con mi madre...


... Al final nací yo.


Alguien dijo que me pusieron César Augusto porque mi abuelo propuso el nombre.


Mi mamá me dijo que mi papá quería que me pusieran Julio como el, pero mi madre le respondió que Julio tu, Julio tu padre, Julio tu abuelo, Julio a la chingada.


Mi nombre es César Augusto, desde que me registraron.


Mis padres fueron bajos de estatura.


Más bajitos que yo, aprendí que los hijos como mi caso crecen tan solo un poquito más que mis padres.


El momento de mi concepción me lo imagino que fue doloroso.


Mucho rechazo.


Me imagino que Dios permitió la fecundación del óvulo de mi mamá por el espermatozoide de mi padre, por alguna razón.


De entre tantos espermatozoides de mi padre, fue un solo espermatozoide de mi padre el que fecundó un óvulo de mi madre.


A mis 43 años de edad, después de tantas experiencias vividas y una enfermedad tan difícil como la que padezco, lo único que quiero es mandar amor a cada momento de mi vida, para sanar y perdonar.


Dice un mandamiento Honrarás a tu padre y a tu madre.


No queda más que perdonarlos y mandarles amor donde quiera que estén.


Ellos hicieron lo que pudieron en su momento.


Perdonar a mis padres.

A veces duele mucho, perdonar cada momento.


Las heridas, aunque no se hayan dicho en ese momento, o me hayan ocultado, o lastimado, las heridas siempre salen a relucir con el paso del tiempo.


El camino del espermatozoide, para fecundar el óvulo fue un túnel oscuro, quizás el espermatozoide elegido no sabía como lograr tal hazaña, no sabía que camino elegir, se sentía un espermatozoide más de entre miles o quizás millones de espermatozoides más.


Había empezado la carrera, por fecundar el óvulo.


Había entre excitación y dolor, al momento de la eyaculación. Porque había muchos secretos, muchas cosas no dichas.


El viaje parecía muy largo e insoportable.


El espermatozoide elegido quería llegar primero pero se sentía abrumado, lastimado por dentro, era como una chispa divina, porque sabía por dentro que tenía una Misión muy especial, llegar a tiempo y hacer las cosas bien, se sentía presionado.


Quizás en el fondo no quería llegar.


Pero había que hacerlo.


No tenía otra opción.


Era llegar o jamás existir.


Gracias Universo por este momento de mi existencia, gracias porque en este momento de mi existencia, me permites cumplir mi Misión de Vida.


Gracias Dios por este momento, porque me permites cumplir tu Voluntad.


Soy energía en este cosmos, soy una célula pequeñita en este Cosmos tan inmenso, me llaman espermatozoide, soy energía, llevo toda la información genética necesaria para formar un nuevo ser, llevo en mi ser 23 cromosomas, llevo dentro de mi la Voluntad Divina.


Soy tan importante como los demás espermatozoides, pero yo llevo la información Divina, para la creación de un nuevo ser, no importa lo que suceda en el camino, no importa que otros espermatozoides vayan primero, yo soy el ganador, yo soy el vencedor, porque el Creador ha puesto en mi su Voluntad.


Me siento afortunado, me siento un ser maravilloso, me siento elegido por Dios, me siento amado, siento que dentro de mi llevo un mensaje muy especial.


Me siento en confianza conmigo mismo, me siento en comunión con la Voluntad Divina.


Me siento empoderado, me siento con una fuerza increíble, me siento agradecido con Dios y el Universo.


Me siento con la confianza de avanzar, me siento como una gran obra de arte de Dios, siento que cada segundo de mi existencia está siendo creada por Dios.


Siento que todos los espermatozoides de esta eyaculación tenemos una Misión especial, pero a diferencia de todos, yo estoy consciente, veo a mis compañeros espermatozoides con amor, algunos de ellos están dormidos mientras avanzamos, aún no han despertado, algunos más están apresurados por ser los primeros, avanzamos en completa oscuridad, no podemos ver nada, sin embargo todos avanzamos con un fin en mente.


César Augusto Soto Fajardo

creoenmisuenos@gmail.com




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