jueves, 17 de abril de 2025

El divorcio de mis padres

 Me di cuenta que un día fuimos a visitar a mis abuelos, por parte de mi mamá.


Vivían también algunas tías también.


Mi mamá y yo empezamos a quedarnos ahí.


Tenía tiempo que ya no veía a mi papá.


No le decía nada a mi mamá, ni tampoco le preguntaba nada.


Yo me sentía bien, porque mi papá no me agradaba.


Con el tiempo supe que mis padres se habían divorciado.


Sé que a pesar de todo, de que no me agradaba y que no quería a mi padre, fue una decisión de mis padres divorciarse.


Sé que siempre me hizo falta la figura paterna en mi vida.


Todo divorcio es difícil para una familia.


Lo único que pienso ahora, es enviar amor a mis padres, y a cada uno de los momentos de mi vida.


Siempre doleran las heridas de mi pasado.


Pero de ahora en adelante quiero y mando amor a mi niño interior, en cada momento de mi vida.


Entender que podía enviarme amor a mi mismo en cada momento de mi vida, ha sido un proceso de toda mi vida, a mis 43 años entendí este proceso.


Nadie más me iba a ayudar en este camino, lo descubrí solo, y es algo que siempre voy a hacer en mi vida, ser amor para mi mismo, porque nadie me va a amar si no me amo a mi mismo.


Me siento en paz conmigo mismo, después de tanto tiempo, no soy culpable del divorcio de mis padres, a pesar de todo lo que viví en mi vida, ahora me siento feliz de poder mandar una lucecita de amor a mis padres donde quiera que estén, y también una luz a ese niño interior que llevo dentro.


Sanar las heridas, sanar a mi niño interior es un proceso, cuando me acuerdo de algo ya no trato de investigar los por qués de toda mi vida, como mucho tiempo lo hice, ahora trato de enviar amor a cada momento.


No puedo remediar ningún momento de mi pasado, tampoco puedo volver al pasado a vivir nuevamente ese momento y remediarlo.


Mi momento de acción es este presente, con todo lo que piense, sienta y haga a partir de ahora.


De mi depende que de ahora en adelante las cosas salgan lo mejor posible.


Tengo una familia en este momento, mi esposa y mi hijo, con ellos puedo ser la persona que quise que siempre estuviera a mi lado, tengo la oportunidad de ser el mejor esposo y el mejor de los padres.


Agradezco al cielo infinitamente la oportunidad que tengo en mi vida de ser mejor, la oportunidad de agradecer cada momento de mi vida, porque han sido parte de mi vida y de Misión de vida, para seguir adelante como hasta ahora.


Mando luz y amor a cada momento de mi vida, esa luz y amor que también me envía mi niño interior hasta este momento, porque somos un gran equipo.


Y si fui fuerte en ese momento, mucho más ahora.


Si hay veces que uno se muestra débil, y también me caigo, pero mando amor a esa debilidad con todo mi ser, para que sea una fortaleza más en mi vida.


Soy y seré el mejor de los padres para mi hijo, con el soy y seré como hubiera querido que fueran conmigo.


Tengo la oportunidad de mi vida, para también ser un gran padre para mi, y por supuesto para mi hijo.


Tener la familia, que me hubiera gustado tener.


Sanar esa herida.


Mandando amor a mi mamá y a mi papá.


Decirles gracias por ser mis padres.


Darles un abrazo en mi corazón, y enviarles amor y buenos deseos.


Sanar ese momento de mi vida.


Gracias.


César Augusto Soto Fajardo

creoenmisuenos@gmail.com



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